Entre 2021 y 2025, el proyecto Tutorías entre Pares de América (TEPA) —impulsado por Educación 2020, Fe y Alegría Honduras, Fe y Alegría Nicaragua y la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, con apoyo del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC) y el Global Partnership for Education (GPE)— ha transformado la práctica pedagógica en más de 55 escuelas rurales de Centroamérica.
La Tutoría entre Pares (TeP) es una metodología de aprendizaje activo que promueve el diálogo, la curiosidad y la reflexión entre docentes y estudiantes. Basada en la pedagogía crítica de Paulo Freire, propone que todos pueden enseñar y aprender desde sus propios intereses, construyendo conocimiento en una relación horizontal. En las escuelas, las tutorías se desarrollan a través de sesiones entre pares, donde quien aprende luego se convierte en tutor o tutora (este puede volver a ser tutorado, cambiando roles), fortaleciendo su autonomía, pensamiento crítico y confianza en sus capacidades.
Evidencia desde la investigación
Diversos estudios académicos han evaluado el impacto del modelo TEPA en la docencia, el aprendizaje y la comunidad escolar, demostrando su efectividad como herramienta de desarrollo profesional y transformación educativa.
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Cambios en las creencias y prácticas docentes
El artículo “Tutorías entre Pares como promotoras de desarrollo profesional docente” (Carolina Álvarez y Daniel Araneda, Perspectiva Educacional) evidencia que las y los docentes participantes transitaron desde modelos tradicionales hacia paradigmas constructivistas, adoptando un rol mediador del aprendizaje. Las observaciones y entrevistas revelan que la TeP fortaleció la autonomía pedagógica, la reflexión sobre la práctica y la vinculación socioemocional con los estudiantes, elementos centrales del desarrollo profesional docente en contextos rurales.
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Evaluar para aprender: una nueva escala de creencias y prácticas
En “Construcción de una escala de creencias y prácticas sobre el desarrollo profesional docente en Honduras” (Carla Paz, Lorenzo Estrada y María Josefina Aurtenechea, Paradigma: Revista de Investigación Educativa), se diseñó y validó un instrumento científico que permite medir los cambios promovidos por la Tutoría entre Pares. La escala, aplicada a más de 400 docentes, demostró altos niveles de confiabilidad y permitió identificar siete dimensiones clave del desarrollo profesional, entre ellas la práctica reflexiva, la comunidad de aprendizaje y la indagación pedagógica.
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Aprender con confianza: tutorías y autoeficacia académica
El artículo “Tutorías entre Pares y autoeficacia académica en estudiantes de escuelas rurales” (Andrés Fernández-Vergara, Magis: Revista Internacional de Investigación en Educación) entrega evidencia cuantitativa inédita sobre los efectos de la metodología en las y los estudiantes. A partir de un estudio con 530 niños, niñas y jóvenes de 39 escuelas rurales en Honduras y Nicaragua, los resultados muestran una relación positiva y significativa entre la participación en tutorías y la autoeficacia académica, es decir, la confianza de los estudiantes en su capacidad para aprender. Los hallazgos destacan que las tutorías potencian tanto las habilidades cognitivas como las socioemocionales, y fortalecen el vínculo entre aprendizaje y autoestima.
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Cuando el aprendizaje trasciende la escuela: el rol de las familias
En “Familias y Tutorías entre Pares en escuelas rurales: conocimientos, valoraciones y cambios” (Verónica Gubbins, Catalina Sepúlveda y Pedro Muñoz, Revista Realidad Educativa), se analizó la experiencia de padres y madres de estudiantes que participaron en el programa en Nicaragua. Las familias reportaron mejoras en la comunicación con sus hijos e hijas, mayor interés por el aprendizaje y fortalecimiento de la cohesión familiar y comunitaria. El estudio propone la idea de un “efecto de irradiación”, donde los aprendizajes escolares generan transformaciones culturales y sociales en el entorno familiar, extendiendo el impacto de la innovación más allá del aula.
Un modelo latinoamericano basado en evidencia
El conjunto de estas investigaciones consolida a Tutorías entre Pares de América como un modelo educativo que integra formación docente, participación estudiantil y vínculo comunitario. La evidencia acumulada muestra que TEPA no solo mejora las prácticas pedagógicas y modifica creencias docentes, sino que también fortalece la confianza y el sentido del aprendizaje en toda la comunidad escolar.
Las Tutorías entre Pares muestran que las comunidades rurales pueden liderar transformaciones educativas profundas cuando se confía en su capacidad de aprender colaborativamente”, señaló Josefina Aurtenechea, Líder de proyectos de Educación 2020.
Con base en la investigación y la práctica, TEPA avanza como una innovación pedagógica latinoamericana, escalable y sostenible, que contribuye a una educación más justa, colaborativa y transformadora. Hoy, este avance abre un nuevo paso hacia su incorporación en la formación inicial docente: durante este semestre, 35 estudiantes de pedagogía de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán implementarán la metodología en aulas de escuelas hondureñas.



