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Tras el reciente viaje a Centroamérica, Josefina Aurtenechea y Camila Gálvez, profesionales de Fundación Educación 2020 a cargo de escalar el proyecto Tutoría entre Pares América en Honduras, celebran el entusiasmo y compromiso con que actores del sistema educativo del país forman en el programa.

Josefina y Camila, dos profesionales de Fundación Educación 2020, se preparan de todas las formas posibles para un gran shock térmico. Se van al trópico y se mentalizan durante días de que deben pasar de una mínima santiaguina de 5°C a una máxima de 38° C en Honduras. Ellas van con propósitos educativos y laborales claros, por un hito lleno de relevancia y fuerza del programa TEPA Honduras: acompañar presencialmente el cierre de la formación inicial de formadores de formadores, un proyecto que busca preparar a profesionales de la Secretaría de Educación (SEDUC) para acompañar a docentes en el proceso de implementación de innovación educativa y promover el desarrollo integral de las y los estudiantes, a través la metodología de aprendizaje activo Tutoría entre Pares (TeP).

Es 20 de mayo y ya en el aeropuerto Arturo Merino Benitez de Santiago de Chile, ellas se olvidan de toda la ropa de invierno con la que llegaron. Les espera el segundo viaje del año. A más de 5.700 kilómetros de sus tradicionales puestos de trabajo, llegan con un calor abrasador en medio de una humedad del 70%, el mismo ambiente con el que las reciben sus colegas de  Fe y Alegría, Honduras. Este equipo es segunda vez que colabora con el proyecto. El  2022 echaron a andar el programa que cuenta con el apoyo de la Alianza Global para la Educación (GPE), en su línea de Intercambio en Conocimiento e Innovación (KIX) del International Development Research Center (IDRC).

ADAPTACIÓN Y DESARROLLO PROFESIONAL DOCENTE

Ya aterrizadas en San Pedro de Sula, a la hora en que el sol pega en 90 grados, Josefina y Camila intercambian miradas y risas para interrumpir el sofoco del clima que las recibe en Cortés, una de las principales regiones o departamentos de Honduras. Ambas, profesionales en Educación Básica y Trabajo Social de la Universidad Católica de Chile, respectivamente, con más de cinco años en Educación 2020 trabajando en terreno con innovación educativa, saben que el calor es un elemento más de los muchos que ya han sorteado acompañando escuelas en Chile y a los que deben adaptarse constantemente, porque de esto se trata comentan: “en educación siempre necesitas, como base, adaptación a diferentes realidades, no solo geográficas, sino de contextos educativos que desafían la labor docente”Antes de llegar a Honduras, también se prepararon para aprender algunas de sus particularidades administrativas y culturales.

En ese sentido, señala Camila Gálvez, esta experiencia de TEPA Honduras “nos ha invitado, por los kilómetros de distancia, a adaptarnos a que el acompañamiento en TeP (Tutoría entre Pares) también lo realicemos de forma remota. En eso destaco el trabajo de mi compañera, que como jefa de proyecto ha permitido, en coordinación con Fe y Alegría Honduras, que las formaciones marchen, y por eso es tan importante para la fundación el viaje en esta etapa del proyecto, damos término a la formación inicial de formadores de formadores, es decir, a la preparación en la metodología TeP al personal técnico de la Secretaría de Educación (SEDUC), quienes en la siguiente etapa trabajarán con docentes, acompañándolos a formarse en la estrategia, en distintas escuelas de cuatro Departamentos de este país (de 18), que son: Atlántida, Yoro, Cortés y Santa Bárbara.

Es terminar un ciclo, para luego empezar un proceso que involucra una convocatoria de profesores, su formación en TeP, el monitoreo de sus formaciones, el diseño de ellas y todas las actividades con las que el personal técnico de la SEDUC, que ya fue formado, llegará a terreno en el corto plazo, junio, a cerca de 40 profesores, explica Aurtenechea.

Flexibilidad es lo que más hay en TEPA”, comenta Josefina Aurtenechea, con su tradicional carisma y sonrisa, mientras se seca con una toallita húmeda las gotas sobre la cara que le regala el calor caribeño. La jefa del proyecto TEPA Honduras agrega: Las TeP permiten adecuación en diferentes contextos, es decir, la estrategia es adaptable a los propios procesos de enseñanza de las y los docentes, promoviendo su desarrollo profesional. Lo vimos en la etapa piloto de TEPA y en una de las investigaciones que se realizaron en 2023 durante ella. Gálvez la apoya y comenta sobre lo que hasta ahora ha captado en esta experiencia: “TEPA se está posicionando como un aporte a la formación docente. Y el hecho de que ellos hablen de los círculos reflexivos en la parte del acompañamiento de la estrategia, que es lo que viene ahora fuerte, indica que esta estrategia va a funcionar en el tiempo como un apoyo al desarrollo profesional”.

ESCALABILIDAD: ¡SÍ SE PUEDE!

Durante el viaje, las profesionales de Educación 2020 se plantearon fortalecer el vínculo con autoridades de los territorios donde se implementarán las tutorías. La socialización del proyecto para llegar al terreno exige la promoción de condiciones que faciliten su aplicación en las escuelas y que éstas se definan con una mirada estratégica, también estaban entre los objetivos de este periplo educativo. Así podría resumirse la agenda de Camila y Josefina en su paso por los departamentos o regiones de Cortés y Atlántida.

Los medios de comunicación locales se suman al itinerario para conocer su trabajo. En medio de sus múltiples actividades, Aurtenechea conversa con un periodista en La Ceiba, Atlántida, y destaca el trabajo con los profesionales del Departamento, con quienes comparte un desayuno luego de visitar escuelas. En esta instancia, se encuentran también dos directores con quienes socializan el proyecto.

El equipo que sostiene TEPA Honduras es vital y Aurtenechea releva con firmeza que “La participación protagónica de la institucionalidad educativa estatal y la escalabilidad de este programa, es algo que hemos soñado en Chile y que Honduras lo está construyendo. Junto a la SEDUC, soñamos que en un futuro este proyecto sea parte de la política de reactivación de aprendizajes y de la propuesta de formación permanente del equipo de educación de Honduras. Lo que hemos hecho diferente es que los profesionales de la Secretaría, se forman en la innovación, van a terreno, promueven el desarrollo profesional docente y los acompañan en el proceso formativo”.

EL ENTUSIASMO Y LA IMPORTANCIA DE LAS ALIANZAS

La temperatura no da tregua, la humedad tampoco, acá la gente está acostumbrada y nuestro equipo de a poco ya se siente adaptado al clima, y mucho más a las ganas de la comunidad educativa por conocer este tipo de innovaciones pedagógicas.  Rescatamos el gran interés que se levanta, la energía, la pasión por hacer y confiar que se va a lograr implementar la estrategia”, dice Aurtenechea, mientras aclara que todo ello sobresale a las barreras que puedan presentarse al principio, principalmente, el tiempo que implica una innovación. Ante eso, Gálvez señala que es mayor el convencimiento que tienen del proyecto. Si ven que algo puede obstaculizar los objetivos, buscan cómo resolverlo. Eso me llamó mucho la atención, porque lo asimilan como un motor para seguir. Es algo que en Chile no vemos comúnmente”.

En la universidad –Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán–, clave en este programa, también tienen esa forma de enfrentar las cosas, así como – ´no, no importa, vamos a hacerlo de otra forma´ – , entonces buscan vías, porque quieren que funcione. Debemos destacar también a actores claves en el camino, que dicen, -´vamos, sigamos´ –  y toman un rol facilitador, nos dicen – ´confiados, aquí va a funcionar´ –, comenta Aurtenechea.

Para Honduras, el trabajo de Educación 2020 es muy bien recibido y nos han mencionado “que vamos adelante en muchos aspectos en educación, por ejemplo en la disposición y accesibilidad de datos para la toma de decisiones, en resultados de aprendizajes y validan nuestra experiencia”.  explican las profesionales de la Fundación.

Fue en Yoro, otro de los departamentos visitados, donde ambas educadoras de Educación 2020, se empaparon de esta vitalidad y se siente el trabajo en red. “Fe y Alegría, la SEDUC, la universidad y IDRC, es una alianza entre instituciones  muy importantes para escalar. Este trabajo tiene que ser con otros, con flexibilidad en el territorio y, claramente, la presencia de la institucionalidad educativa estatal es clave para que docentes se atrevan a cambiar, porque se les entrega confianza, contención y respaldo”explica Aurtenechea.

Después de siete días en Honduras, Camila y Josefina vuelven al trabajo de oficina en uno de los otoños más fríos de Chile. Desde aquí continuarán su trabajo con TEPA Honduras, con el compromiso que les provocan tanto la innovación educativa, como las Tutoría entre Pares. En el entretiempo de su primer día laboral post viaje, reciben una video llamada de una de sus colegas de Fe y Alegría Honduras, quien les muestra la playa y el clima perfecto para ir a dar una vuelta por la costa atlántica. Entre agradecimientos por el paisaje y el contacto virtual agregan emocionadas: “también nos quedamos con esto, con esta llamada y con estos lazos que se crean en torno a TEPA”.